Cómo salir en bici con viento
El viento no se puede evitar, pero se puede aprovechar. La misma ruta cambia por completo según el sentido, la hora y lo tapado que vaya cada tramo.
Por qué el viento cuesta tanto
Cada zona tiene el suyo: el cierzo en el valle del Ebro, la tramontana en el Empordà, el levante y el poniente en el Estrecho, los alisios en Canarias. Algunos soplan fuerte y durante días, y se notan tanto en la cabeza como en las piernas, porque no dan respiro.
La resistencia del aire crece muy deprisa con la velocidad a la que te llega. Por eso lo que pierdes con viento de cara no lo recuperas luego con viento a favor: en una vuelta redonda, un día ventoso casi siempre es más lento que uno en calma.
1. Elige bien el sentido
Es la decisión que más se nota. La regla clásica es salir contra el viento y volver a favor. Así haces la parte dura con las piernas frescas y, si algo se tuerce, la vuelta a casa es fácil.
En una ruta circular no siempre basta con esa regla: importa dónde caen las subidas y las rectas más expuestas. Cierzo Cycling prueba cada ruta en los dos sentidos y compara lo que cuesta cada uno.
2. Elige bien la hora
El viento no sopla igual todo el día. Un par de horas de diferencia pueden cambiar la salida, y más si el viento amaina o rola mientras vas por la mitad. Compensa mirar la previsión hora a hora, no solo la media del día, y comparar varios modelos meteorológicos: si no coinciden, conviene dejar margen.
La app usa cuatro modelos y da una nota a cada hora de salida, contando también lluvia, calor, niebla y horas de luz.
3. Busca el resguardo
El viento que da la previsión no es el que te llega. Un pinar, un barranco o las casas de un pueblo pueden taparte mucho, y una loma pelada te lo da entero. Con viento fuerte, conviene:
- Preferir valles y carreteras con árboles a las rectas abiertas.
- Dejar lo más expuesto para cuando lo tengas de espaldas.
- Fijarte en la dirección de cada tramo: un viento lateral en una zona abierta también cansa, y en bajada pide atención.
Cierzo Cycling calcula el viento tramo a tramo según el relieve, los pinares y los pueblos, y según de dónde sople ese día.
4. Ajusta lo demás
- Abrigo: el viento enfría mucho más de lo que dice el termómetro, sobre todo en invierno y en las bajadas.
- Agua: con viento se suda sin notarlo y se bebe menos de lo que se debería. Lleva localizadas las fuentes.
- Grupo: ir a rueda ahorra fuerzas. Haced relevos cortos para repartir el trabajo.
- Ruedas: las de perfil alto se notan con viento lateral. Si tienes otras, es buen día para ponerlas.
Cuándo dejarlo para otro día
Con rachas muy fuertes, el peligro ya no es cansarse: una racha lateral puede desplazarte hacia el tráfico o tirar ramas a la calzada. Si dudas, acorta la ruta, quédate en zonas resguardadas o aplaza la salida.
Que las cuentas las haga la app
Por dónde, en qué sentido y a qué hora, con la previsión de hoy.
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